LAODSS NORTE IV Iruya

02:31

My tongue lied.
My eyes shouted the truth.

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"My tongue lied, my eyes shouted the truth"  
Syrio Forel

Dos días habían pasado ya en Tilcara y era hora de moverse cueste lo que cueste. El destino, según las condiciones climáticas y la hora que despierten, podía variar entre el pueblo colgado de Iruya o PurmaMARCA ¿Hacía cual de los dos partirán?

Si bien el único ninja con el que compartían habitación hacía gala de un ronquido excepcional, no podríamos decir que Nuestros Héroes hayan pasado una mala noche. Mucho menos teniendo en cuenta la noche "Mística". Antes de que cante el gallo Nuestro Héroe ya estaba arriba. Se dirigió a la sala de estar en completo silencio y preparó su propio desayuno. Luego salió a saludar al perro (que tenía un nombre rarisimo que no recordamos) y tomar unas fotografías. En ese momento despertó El Compañero y Promotor que se hizo un café mas negro que la noche, la cual aun no se terminaba de despedir, para poder despabilarse. Los dueños del lugar se sumaron para despedirlos, y confirmarles que si apuraban el paso aun estaban a tiempo de alcanzar el micro a Iruya. Nuestros Héroes terminaron de juntar sus cosas a las apuradas, se subieron los cierres de las camperas por la brisa matutina y emprendieron camino por las coloniales callecitas de Tilcara con destino a la terminal de ómnibus. Faltando dos cuadras ven a un micro llegar "No puede ser, se nos va" espetó uno de ellos "Corramos que lo alcanzamos" respondió el otro con la ilusión intacta. Y así, con los bolsos y mochilas encima comenzaron una carrera de 200 metros a la terminal. Cuando llegaron allí... no era el micro que esperaban.  Una vez recuperado el aire, El Compañero y Promotor se prendió un puchito para volver a perderlo(?)  para hacer tiempo en la espera. Pero prendió dos... y tres. Al final, el que llegaba tarde era el transporte y no los transportados. El sol de la mañana ya enceguecía sobre un cielo totalmente despejado cuando el "Pa-Panamericano" llegó. Nuestros Héroes se sentaron en el último asiento y el largo y sinuoso camino a Iruya comenzó...




No era muy cómodo, de hecho era un bondi de linea de los viejos y el asiento donde viajaba nuestro Héroe se clavaba en su espalda, pero parecía ir a paso firme por la árida ruta norteña. Sin embargo, de golpe se paró, apenas a un par de kilometros de Tilcara. En breve retomo su camino y todo fue alegría una vez mas. Pero no duró mucho, nuevamente interrumpió su marcha, esta vez con humo como parte de la ecuación. La preocupación crecía en el ómnibus, pero una vez mas este volvió al ruedo. Pero ahora las sonrisas de la recuperación inicial se habían transformado en murmullos. Había olorcito a cualquier cosa menos a buenas noticias. A duras penas el micro llego hasta un punto del camino donde había una suerte de capilla, y sin dar explicaciones el conductor se bajó. Los murmullos comenzaron. Por las ventanillas se podía ver al conductor ir y venir cargando bidones. Todo muy poco alentador. La preocupación de los pasajeros cada vez mayor mayor. Ante la consulta, sin dar mucho detalle el conductor dijo que se había comunicado con la empresa y un refuerzo venía en camino... pero esto sonaba muy a chamullo de equipo de fútbol cuando todavía no pudo cerrar con ningún jugador.  Sin embargo, lejos de detenernos a esperar, volvimos a la marcha. ¿Cómo se suponía que íbamos a pasarnos al refuerzo, que había salido mas tarde, si seguíamos avanzando? Nadie lo sabía. De todos modos, así fue como llegamos a la terminal de Humahuaca 




Humahuaca era un pueblo que había quedado fuera del itinerario, no tenía mucho para ofrecer y termino siendo una pequeña yapa, aunque Nuestros Héroes no conocieron mas que su terminal y no fue con la mejor predisposición. El mediodía se acercaba y el sol empezaba a pegar, y por si esto fuese poco pasaba el tiempo y el refuerzo no se apropincuaba. Lo mas complicado era encontrar al chofer, hasta que notaron su treta... el chofer ni bien llegó se vistió de civil para mezclarse entre la gente. "El refuerzo ya salió" dijo una vez descubierto, mientras gente menos esperanzada ilusa hacia lo posible por cambiar sus tickets y sacar en algún otro transporte. Ya el sol estaba perpendicular a sus cabezas y ni señal del refuerzo, a veces hay que aceptar que no va a pasar y correr a sacar el boleto de (...) Si antes afirmamos que el micro era un colectivo antiguo, bueno, al lado de este era moderno. Con el equipaje atado arriba del techo ya no sabían si estaban en Humauaca o Bombai. El camino no iba a ayudar a dilucidar esa duda. Luego de cruzar un par de poblados más arribaron al momento bisagra, esa parte por la cual era clave el estado del clima. El colectivo, que no era ninguna 4x4, tenia que cruzar los rápidos (tal vez exagero, pero buen). Lo que dará dimensión de la proeza que debían enfrentar Nuestros Héroes es comentar que la gente del pueblo se juntaba al rededor del camino, para ver como diversión si cruzaban o encallaban. El bondi arranco, a los lados de la ventanilla se elevaban furiosas las olas. De golpe se iba para un lado, de golpe, para el otro... y así, a paso lento pero firme llegó del otro lado. Las palmas se rompían en aplausos para el conductor. Nuestros Héroes creían que lo peor ya había pasado, y si bien tal vez era así, lo quedaba no era lo que se llama un camino de rosas (A menos que nos refiramos al camino de rosas entre la casa de piscis y el palacio de la estatua de Atena). Si antes hablamos de Bombai ahora se encontrában en algún punto perdido de la China. El camino de serpiente no hacia mas que subir, subir y subir. Quien sabe hasta donde pretendía subir este camino, que cada vez era mas serpentoso, mas ripeoso y mas alejado del suelo. El risco era cada vez mas profundo. Y una vez que estaban bien arriba, a lo lejos, vieron por primera vez Iruya.





Una vez en el pueblo debían encontrar hospedaje, algo que no parecía muy difícil porque desde que bajaron del micro fueron acosados por personas ofreciendo habitación como si de vendedores en tienda de ropa se tratase. Amablemente los fueron despachando a todos camino a encontrar el puesto de información turistica. Luego de un par de vueltas (y eso que es un pueblo hiper pequeño) lograron dar con el lugar... que estaba cerrado por ser fin de semana. A la deriva comenzaron a recorrer Iruya, un pueblo que al parecer se encontraba en un Domingo eterno. Si bien serían unas 6 cuadras, estas estaban en 75 grados y se hacían muy difíciles de caminar, por momentos mas incomodo que hacer trekking. Pero no fue eso lo que mas dificultó a Nuestro Héroe, si no las escaleras de uno de los Hostales que le destrozaron toda la rodilla, claramente este lugar quedo descartado. Luego de estar como una hora recorriendo y visitando lugares bajo el sol, terminaron hospedados en el primero que visitaron (?) 
La hostería era atendida por una bonita y amable morocha y su esposo finlandes (o por ahí). Si bien tenia un sistema un tanto difícil de descifrar para calentar el agua y no poseía ventana alguna en la habitación contaba con una vista privilegiada desde la entrada de cada cuarto. Mientras El Compañero y Promotor descansaba un poco, Nuestro Héroe salió en busca de los boletos para el viaje de vuelta, que claramente no consiguió puesto que el local estaba cerrado por que, como afirmamos anteriormente, Iruya estaba emplazado en un Domingo eterno. 


No había más tiempo que perder y lo sabían. si bien información turística brillaba por su ausencia, el posadero del capítulo anterior había remarcado dos excursiones a realizar, el mirador de la cruz (y van...) y el mirador de los cóndores. El de la cruz se veía tranquilamente desde la hostería mientras que el de los cóndores... Bueno, esperaban que se vea desde la cima del de la cruz(?) Un poco temerosos por la experiencia de trekking del día anterior, se aprestaron a subir la primera Colina. Para cuando llegaron a la cima se dieron cuenta que costaron más las dos cuadras de pueblo hasta el mirador, que el mirador en si(?) buscando el mirador de los cóndores encontraron algo que les llamó la atención, a la entrada de la comunidad aborigen que estaba en frente ¡Se disputaba un partido de la liga local de fútbol! deportivo Iruya se enfrenta a San Isidro -San Isidro el pueblito de la montaña, no acá la localidad de los chetos(?)- como un rayo bajaron hasta la cancha, con la ilusión de patear una pelota en la altura. Mientras miraban muy campantes el partido Nuestro Héroe, que vestía la camiseta del glorioso River Plate, fue atacado por un barra brava furioso simpatizante del xeneise que le arrojó una tapita de birra al grito de "eh, aguanté boquita" pero El Norte es de River y de todos los flancos surgieron abucheos contra la actitud antideportiva. En cuanto al encuentro bueno, el nivel era como para pedir una camiseta y meterse a jugar(?). Pero dentro de todas las falencias el equipo rojo (San Isidro) le estaba pegando un baile a los blancos (Deportivo Iruya). Mientras rodeaban el estadio para seguir con la travesía, nuestro Héroe iba consultando a los espectadores a que equipo le iban, en un 80% respondían a favor de los rojos. Exitistas o no, nunca lo sabremos. Lo que está claro es que Deportivo Iruya no tiene hinchada ni de local. Es el Vélez del norte.



El verdadero desafío comenzaba ahora, debían encontrar el camino al mirador de los cóndores. ¿Cómo iban a hacer eso? Ni idea. Después de dar un par de vueltas a la única cuadra disponible y preguntarle aun par de lugareños que daban indicaciones confusas y contradictorias, decidieron que el camino de ripio que tenían frente a sus narices debía ser la opción correcta. Este trayecto no era un juego de niños como el anterior, tenía bastante más de rally(?) después de pasar por unos metros los últimos metros (valga la redundancia) de civilización humana, se detuvieron a recuperar energías comiendo criollitas, tomando agüita y el Compañeros y Promotor... Bueno, fumando un puchito (?) Nuestro Héroe arengaba pero el compañero y Promotor no quería hacer promesas vanas "no se cuanto más vaya a seguir" El trazado era irregular y empinado, algunas rocas más frágiles que otras, hasta que llegaron a un punto que parecía sacado se algún nivel de tomb raider. Una suerte de "escalera" natural de rocas enmarcadas por dos paredes de montaña. Esto emocionaba a Nuestro Héroe que se sentía manejado desde un joystick y desalentaba al compañero y Promotor. A medida que iban subiendo el espacio se hacía más estrecho y los escalones menos escalones(?) en una curva Nuestro Héroe le sugirió al compañero y Promotor que lo esperé mientras se adelantaba a ver cuanto faltaba. Tiempo después volvió y dijo "creo que tenemos que volver y buscar una ruta alternativa" de nuevo abajo de "la escalera" el camino alternativo no daba muchas garantías, después de todo se trataba de rodear una gran roca con un espacio donde no cabía más de un pie a la vez(!) Al terminar de, muy lentamente, rodear la roca se encontraron con que... No había camino. Así que simplemente cruzaron corriendo a través de la vegetación para llegar a lo que era... ¡El final del asentamientos aborigen, un camino totalmente AFALTADO! Desde allí pudieron divisar, lo que ahora suponían era el verdadero comienzo del camino al Mirador de los Condores. Se miraron cansados y decepcionados, arrancaron a caminar. El nuevo supuesto camino correcto no era mas amistoso que el anterior. Avanzaron hasta la mitad (¿Era la mitad? ¿Faltaba aun mas?) y se detuvieron a ver el paisaje y pensar "¿Por que carajo nada tiene un puto cartelito acá?"



Bajar por el camino urbanizado fue tan simple, que ni vale la pena describirlo (?) De nuevo en Iruya la primer parada obligada era en busca de los boletos para la vuelta. ¿El gran problema? Que seguía cerrado. Nuestro Héroe golpeaba y golpeaba pero nadie atendía. Mientras tanto el Compañero y Promotor preguntaba a algún lugareño "Ya deben estar por venir" Si bien la respuesta no daba mucha luz al asunto, era correcta. Cuando Nuestros Héroes ya estaban sudando de la preocupación las puertas se abrieron y ademas del pasaje de micro para la tarde siguiente se llevaron un par de golosinas chocolatosas. Nuestro Héroe fue a lo seguro optando por un alfajor pepitos, mientras que el Compañero y Promotor arriesgo con unas obleas provenientes de Chile, que si bien no cumplieron las expectativas por lo menos eran baratas. Ahora a buscar comida, en un almacén con un dueño charlatan El Compañero y promotor se compro una latita de cerveza de una marca autoctona, jamón, queso y... algo mas pero este narrador no se acuerda que. La idea era cenar sanguchitos pero en la panadería se presentó el mismo escenario que para la compra de pasajes, solo que con un final menos feliz, esta nunca abrió. A la caza de pan, bajaron hasta la plaza central donde encontraron otro almacén. Donde no encontraron pan, pero si gaseosa y salame, envuelto de una manera particular, una feta arriba de otra en un muy pequeño paquetito. Cruzaron en frente al "super mercado", pero estaba cerrado. Una cuadra mas adelante había otro almacén, con un perro en la puerta que olía con mucha vehemencia a Nuestro Héroe. Nuevamente no había pan. Ahora no solamente no tenían pan para los sanguches si no que los perseguía un perro que olía con violencia a Nuestro Héroe. Confundido, nuestro Héroe empezó a indagar porque el perro estaba tan obsesionado con el hasta que dió on la respuesta, ¡El salame estaba guardado en su bolsillo! Sacando el embutido de su bolsillo y poniendolo en la bolsa solucionaron el tema perro, pero seguían sin tener pan. Casi rendidos llegaron nuevamente a la puerta del almacén donde había empezado todo Desesperados entraron a preguntar si sabían cuando abría la panadería, que según el cartel en su puerta debería estar abierta. El dueño, ni lento ni perezoso dijo "para que quieren la panadería si yo tengo pan casero acá que es mucho mejor" e incluso se los corto por las dudas que no tengan cuchillo. Ya en la fresca noche Nuestros Héroes disfrutaban de unos ricos sanguches en la puerta de la habitación, cuando de repente el aire se puso húmedo y brumoso. Si, estaban adentro de una nube. 




¿Lograran Nuestros Héroes salir de la nube? ¿Podrán hacer el trayecto a Purmamarca sin tener que se les quede el micro y hacer trasbordos? ¿Alguna vez llegarán a la cima de algo? Todo esto y mucho mas en la próxima entrega.

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